
Una habitación.
Una mesa.
Dos sillas.
Una cama.
Un hombre llamado Robert
Una mujer de nombre Selena.
Desnudos.
Liados.
Con sus cuerpos yuxtapuestos.
Un beso en la mejilla.
Un te quiero de corazón.
Una caricia en el pelo.
Labios pegados
con saliva caliente.
Frases torpes
surcos de sudor.
Tres agitaciones.
Dos gemidos.
Una penetración.
Entonces, el cielo se abre
y una luz rosada
envuelve la habitación.
Robert termina vacío
Selena se siente plena.
Los gemidos se apagan.
Las canciones terminan.
Un cuerpo al lado del otro.
Mirando el ventilador.
Se visten.
Se esperan.
Se marchan.
Mañana volverán
a fabricar amor.